Cómo preparar la casa para la llegada del bebé
La llegada de un bebé suele venir acompañada de listas interminables, compras de último minuto y una extraña sensación de que la casa debería estar perfectamente preparada para recibir a un nuevo integrante de la familia.
La realidad es que los recién nacidos necesitan mucho menos de lo que internet nos hace creer: No necesitas tener una habitación digna de Pinterest ni comprar todos los productos que aparecen en las listas de nacimiento. Sin embargo, sí hay algunas cosas que vale la pena organizar con anticipación para que los primeros días sean un poco más tranquilos.
Prepara un lugar para dormir
Lo más importante es que tu bebé tenga un espacio seguro para descansar. Puede ser una cuna, un moisés o una cuna colecho. Lo fundamental es que cuente con un colchón firme y una superficie despejada.
No necesitas almohadas, peluches, cojines ni protectores de cuna. Aunque muchas veces se ven bonitos en las fotos, los espacios de sueño más seguros suelen ser también los más simples.
Y un dato que muchas familias descubren después: durante las primeras semanas es posible que tu bebé pase mucho más tiempo cerca de ti que en la habitación que preparaste con tanto cariño.
Organiza una estación de muda
Los cambios de pañal serán una de las actividades más repetidas durante los primeros meses. Por eso, más que tener un mudador perfecto, lo importante es tener todo a mano. Pañales, algodón o toallitas, crema para pañal y una muda de ropa deberían estar juntos en un mismo lugar.
Algunas familias incluso preparan una pequeña estación adicional en el living o en la habitación donde pasan más tiempo durante el día.
Lava la ropa que utilizarás primero
No es necesario lavar toda la ropa que te regalaron o compraste. Con algunas mudas, bodies, pijamas y mantitas limpias para las primeras semanas suele ser suficiente. También es un buen momento para separar las prendas por talla y dejar las más pequeñas fácilmente accesibles.
Piensa en la alimentación
Tanto si planeas amamantar como si utilizarás mamadera o una combinación de ambas cosas, conviene dejar algunos elementos organizados.
Una botella de agua reutilizable, snacks fáciles de comer con una mano, discos absorbentes, mamaderas limpias o un extractor de leche pueden hacer la diferencia durante las primeras semanas.
Y no olvides algo importante: tú también necesitas alimentarte.
Llena el freezer si puedes
No es obligatorio, pero sí tremendamente útil. Tener algunas comidas preparadas puede transformarse en un salvavidas durante esos días en que apenas sabes qué hora es. Lasaña, lentejas, sopas, carne mechada o incluso desayunos congelados como pancakes pueden hacer que los primeros días sean bastante más fáciles. Revisa aquí lo que te recomendamos tener
Instala la silla de auto antes del parto
Este consejo parece obvio hasta que llega el momento. No esperes a que nazca tu bebé para aprender a instalar la silla. Hazlo con tiempo, revisa el manual y asegúrate de que quede correctamente instalada. Es una de esas tareas que agradecerás haber hecho con calma.
Organiza la logística familiar
Si tienes otros hijos, mascotas o familiares que dependen de ti, vale la pena pensar algunas cosas antes del parto.
¿Quién puede ayudar si debes quedarte más días en la clínica?
¿Quién puede cuidar a las mascotas?
¿Quién buscará a los niños al colegio o jardín si el parto ocurre de madrugada?
No se trata de planificar cada detalle, sino de tener algunas alternativas pensadas.
Habla sobre las visitas
Muchas personas quieren conocer al bebé apenas nace, y está bien; pero también es válido que quieras descansar, recuperarte o simplemente disfrutar los primeros días en familia.
Conversar estas expectativas con anticipación puede evitar momentos incómodos después.
No intentes dejar la casa perfecta
Este quizás sea el consejo más importante de todos.
Antes de que nazca tu bebé es fácil caer en la idea de que todo debe estar impecable: la casa ordenada, la ropa doblada, la habitación lista y la despensa llena, pero la maternidad rara vez comienza en una casa perfecta.
En nuestro equipo, un papá compró flores y plantas nuevas cuando se acercó la fecha de llegada del bebé; y a pesar que nos reimos de la situación, finalmente cada quién prepara su casa con aquellas cosas que te llenan de amor, buenas vibras y con lo que lo haga feliz.
Y recuerda: lo más importante no se puede comprar
Cuando pensamos en preparar la llegada de un bebé solemos enfocarnos en las cosas materiales: la cuna, la ropa, los pañales, el coche; pero con el tiempo muchas familias descubren que lo que más agradecieron no fue un producto específico, sino haber llegado a casa con un poco menos de carga mental.
Tener algunas comidas listas, saber quién podía ayudar, haber instalado la silla de auto o simplemente haber aceptado que no todo saldría perfecto, porque preparar la casa para la llegada de un bebé no significa tenerlo todo bajo control, significa hacer espacio para una nueva etapa que, aunque probablemente será caótica a veces, también estará llena de momentos que nunca olvidarás.
Un abrazo,
Equipo Oye Mamá